
PROS Y CONTRAS DE REUTILIZAR CALZADO
Ventajas y riesgos del uso de calzado de segunda mano y la importancia de una correcta inspección y limpieza antes de utilizarlo
Reutilizar calzado puede ser una opción interesante desde el punto de vista económico y ambiental, pero también conlleva ciertos riesgos si no se hace de forma consciente. A continuación, analizamos sus principales beneficios y desventajas, especialmente en relación con la salud del pie, la biomecánica y la higiene.
Ventajas
- Ahorro económico
El calzado de segunda mano suele tener un precio considerablemente menor que el nuevo, lo que permite acceder a marcas de mayor calidad o modelos mejor fabricados con un presupuesto reducido.
- Sostenibilidad y cuidado del medio ambiente
Reutilizar calzado contribuye a reducir residuos, disminuir la producción industrial y minimizar el impacto ambiental de la industria del calzado, una de las más contaminantes.
- Calidad ya comprobada
Un zapato que ha resistido el uso previo y se mantiene en buen estado suele ser indicativo de buenos materiales y correcta fabricación.
- Acceso a modelos descontinuados o vintage
La segunda mano ofrece la posibilidad de encontrar diseños únicos, clásicos o ya no disponibles en el mercado.
- Reparación y prolongación de la vida útil
La reparación del calzado es una alternativa poco habitual en la economía de “usar y tirar”, pero puede ofrecer excelentes resultados para alargar la vida de aquellos zapatos que te gustan, se adaptan bien a tu pie y tienen buena calidad.
Desventajas
- Riesgos biomecánicos
El calzado usado suele estar moldeado a la pisada de otra persona. Si presenta un desgaste notable, puede obligar al nuevo usuario a adoptar posturas incorrectas, favoreciendo dolores en pies, rodillas, caderas o espalda, e incluso deformidades.
⚠️ Importante:
Un calzado nuevo mal diseñado, demasiado estrecho o que no respete la anatomía del pie, también puede provocar problemas.
Del mismo modo, pasar bruscamente de un calzado convencional muy acolchado a uno tipo barefoot sin un periodo de adaptación adecuado puede causar molestias o lesiones.
- Problemas de higiene e infecciones
Aunque aparente estar limpio, el calzado puede albergar hongos, bacterias u otros microorganismos que incrementan el riesgo de infecciones cutáneas.
- Desgaste oculto
Elementos clave como la suela, la amortiguación o el soporte del arco pueden estar deteriorados sin ser evidentes a simple vista.
- Menor vida útil
Al haber sido usado previamente, su durabilidad restante será menor en comparación con un zapato nuevo.
- Falta de garantía o devolución
En la mayoría de los casos, el calzado de segunda mano no admite cambios ni reclamaciones.
Recomendaciones si decides reutilizar calzado
Si optas por usar o comprar calzado de segunda mano, ten en cuenta estas pautas:
✔ Higiene y desinfección
- Limpia y desinfecta el calzado antes de usarlo.
- Utiliza alcohol superior al 70 %, agua y jabón, o sprays desinfectantes específicos para calzado.
✔ Inspección del estado del zapato
- Colócalo sobre una superficie plana: si se inclina hacia un lado, descártalo, ya que indica desgaste excesivo.
- Revisa la suela: si el dibujo está muy desgastado o de forma desigual, no es recomendable.
- Extrae la plantilla y comprueba si hay zonas hundidas o deformadas. Esto indica que el pie anterior dejó su huella.
En algunos casos, cambiar la plantilla puede ayudar, pero si la suela también está deteriorada, es mejor no reutilizarlo.
✔ Prioriza calzado “como nuevo”
- Elige zapatos poco utilizados y sin deformaciones visibles.
- Evita reutilizar calzado infantil, ya que el pie del niño está en pleno desarrollo.
✔ Mejora el ajuste e higiene
- Utiliza plantillas nuevas para optimizar la higiene y el confort.
✔ Evita su uso en personas con problemas ortopédicos
- Personas con patologías del pie o necesidades específicas deberían evitar el calzado reutilizado.
Conclusión
Desde el punto de vista podológico, lo ideal es que cada persona —y especialmente los niños— estrene su propio calzado, adaptado a sus necesidades, respetuoso con la anatomía del pie y adecuado a su etapa de desarrollo.
No obstante, si decides reutilizar calzado de segunda mano, asegúrate de que se encuentre en excelentes condiciones, sin desgastes estructurales ni deformaciones.
Recuerda: un buen calzado no solo depende de su forma o materiales, sino también de su estado general, propiedades técnicas y calidad.
En muchos casos, un zapato de buena calidad, respetuoso y con poco uso puede ser mucho más beneficioso que un calzado nuevo, pero mal diseñado, rígido o fabricado con materiales poco transpirables.
Reparar tu calzado de calidad para alargar la vida también es una buena alternativa.
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